Clasificación:
atendiendo a la textura del
las paredes de los frutos y a su forma de
dehiscencia, podemos clasificarlos en:
Frutos secos:
el pericarpo maduro es seco, y dependiendo de la
dehiscencia se separan a su vez en:
Indehiscentes: no se
abren y retienen las semillas en su interior.
Dehiscentes: se abren
de alguna manera para liberar y dispersar las
semillas.
Frutos carnosos:
el pericarpo maduro es carnoso y jugoso, a veces
también fibroso. Son siempre indehiscentes.
Frutos esquizocárpicos:
fruto que procede de un ovario simple bi- o
pluriloculado sincárpico en el que los lóculos se separan entre
sí a la madurez del fruto simulando frutos derivados
de varios ovarios o de varios carpelos libres. Pueden
ser tanto carnosos como secos, y dentro de estos,
dehiscentes o no. Cada lóculo contiene una sola
semilla. y los lóculos separados se denominan
mericarpos.
Copyright 2003 Francisco José García Breijo
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