 FIESTAS DE LANDETE
En este apartado intentaremos recoger las principales tradiciones y festividades
del pueblo, aunque antiguamente existían algunas más que se han
omitido por estar completamente olvidadas o en vías de desaparición:
El primer día del año los quintos que serán llamados a
filas salen a recorrer el pueblo acompañados de 5 o 6 músicos, a pedir
el aguinaldo. Desde la madrugada hasta las primeras horas de la tarde pasan
puerta por puerta cantando jotillas y canciones típicas:
Antiguamente los aguinaldos eran una ayuda de los vecinos para los mozos que
irían pronto a cumplir el servicio militar; el dinero que conseguían
lo repartían entre todos. Actualmente por lo general los quintos hacen
una cena o comida como despedida.
En honor a San Antón, patrón de los animales, se siguen encendiendo
las típicas hogueras en las que se queman ramas de arbustos verdes que
producen mucho humo y buen aroma. Es una ofrenda que se hace al Santo para
que proteja a los animales de enfermedades y epidemias, la tradición
también consistía en guardar un tizón de la hoguera y
ponerlo después en la cuadra donde estaban las caballerías. Otra utilidad
era extender cenizas en los corrales. Esta sería la parte sagrada de la
celebración, pero al mismo tiempo está la réplica profana
que la noche del 16 de enero consiste en la ronda de la "pellejuela". Chicos
"armados" con trozos de piel de algún animal untados en grasa se
dedican a hollinar a las chicas, por eso la noche de San Antón se conoce
también como "la noche de los hollinones".

De mucha menos antigüedad es la siguiente fiesta del pueblo. Se trata
de Santo Tomás de Aquino, patrón de los estudiantes. Una fiesta
que empezó a celebrarse a partir de la instalación del Instituto
de Bachillerato, por el año 1960. Empezó siendo la fiesta de los
estudiantes, en la que se reunían alumnos y profesores que habían
pasado por el Centro. Ahora Sto. Tomás se ha convertido en la fiesta de
invierno y al mismo tiempo es una manera de dar la importancia que tiene al
Instituto. La fiesta es organizada por los alumnos de C.O.U, como despedida
al centro.
Las celebraciones de febrero son el jueves lardero, o "día de la junta",
y los carnavales. Ambas tradiciones han tenido momentos de olvido en los
que parecía que iban a desaparecer, sin embargo en los últimos
años ha habido un relanzamiento de las dos.
Durante marzo o abril tiene lugar la Semana Santa y como tradición
especial "el Judas". La madrugada del domingo de Resurrección son
"colgados" -recordando el episodio de la muerte de Judas- unos muñecos,
fabricados a modo de espantapájaros, que son portadores de escritos
rimados en forma de crítica a personas o entidades de la localidad.
El 30 de abril, como en la mayoría de los pueblos conquenses, en Landete
se cantan los mayos. Los mayos son cantados por los quintos y un grupo de
músicos que les acompañan. A las doce de la noche, en la puerta
de la iglesia se reúne el pueblo para escuchar el Mayo de la Virgen, una vez
concluido hay una cohetada y todo el público se dispersa. Después
y durante toda la noche la ronda recorre el pueblo cantando el mayo a las mozas.
Hace años el mayo era algo comprometido. El mozo pedía, a quien
cantaba, ser el mayo de tal moza y además tenía que colocarle
la "enramada" en el balcón. Pero corría el riesgo de no gustar
a la moza y entonces ésta lo hacía saber saliendo a la calle
con el delantal al revés.
Entre mayo y junio se celebran otras tres fiestas, todas con romería.
San Isidro: es el 15 de mayo y la celebración consiste en una romería
con el patrón de los labradores hasta la ermita de San Roque, donde se
celebra la misa y tras ella se reparte la caridad -pan y vino.
San Cristobal: La romería conduce a la ermita situada en el cerro que
lleva el mismo nombre. Existe una especie de cofradía que se encarga de
esta ermita. El día de San Cristobal también se celebra con misa
y se reparte caridad.
La tercera fiesta es la de la Fuen María, patrona de Landete.
Según la leyenda la virgen se apareció a dos pastores de
Fuentelespino de Moya en el paraje llamado "La Coronilla". Los pastores
pidieron que en el lugar se levantara una ermita, y allí se encuentra
la ermita de la Fuen María, junto a ella una casita donde, hasta hace
muy poco, vivió siempre una familia que se encargaba del mantenimiento
de toda la finca. Antes del día de la fiesta se celebra una novena en
la que diariamente hay ofrendas florales y cánticos tradicionales
que en otros tiempos eran entonados por un coro. La víspera de la
romería se celebra la Procesión General y la ofrenda mayor, que
tiene lugar en la puerta de la iglesia. En ese día niños y niñas
son vestidos con el traje típico serrano para llevar las flores.
El día de la fiesta, que siempre es lunes, se han construido 2 arcos
para despedir a la patrona que se quedará en la ermita, en cada uno la
imagen descansa mientras se entona la Salve.
Ya en agosto tiene lugar la fiesta mayor: San Roque, el patrón del
pueblo, cuya celebración se alarga durante 6 días, siendo el
primero el 15 de agosto.
La fiesta es típicamente popular pero muy propia en tres puntos:
la pólvora, el encierro de reses y las novilladas, y añadido a
ésto un nuevo fenómeno de las fiestas: las peñas.
Sólo con un repaso a lo que es San Roque podemos comprender
cómo es el landetero, entre tradiciones de unos y otros lugares.
Así algo tan valenciano como los cohetes o algo tan aragonés como las peñas
se mezcla con lo más típicamente castellano,
desde la gastronomía a los vestidos típicos pasando por lo
principal, el carácter totalmente castellano de las gentes de Landete.
Desde siempre San Roque se ha celebrado con toros y cohetes, sin embargo ofrece
todo lo tradicionalmente festivo:
música, verbenas, misas, procesiones, lugares de fiestas nocturna,...
Llegando al final del año hay una última tradición que
aún se celebra: la hoguera de los quintos, es el 1 de noviembre y corre
a cargo de los mismos quintos que habían cantado el mayo. Consiste en
encender una gran hoguera en la plaza del ayuntamiento con un tocón que
a poder ser aguante encendido toda la noche. Estos mismos quintos serán
los que saldrán el 1 de enero a pedir los aguinaldos.
Y así empezará otra vez la pequeña cotidianeidad del año
tras año de este pueblo que según todos sus habitantes y la
mayoría de visitantes, cualquiera que haya pasado una fiesta en él,
antes o después volverá.
La devoción de los landeteros esta repartida entre su patrona, la virgen
de la Fuen María y su más ilustre vecina la virgen de Tejeda,
patrona de Garaballa. La tradición de los mayores se ha encargado de
crear una especie de "rivalidad" entre ambas imágenes. Esta "sana
rivalidad", que no deja de ser la que cada pueblo siente por su vecino, se ve
alimentada cada siete años durante el septenario en que la virgen de Tejeda es trasladada desde el Santuario de Tejeda, en Garaballa, a Moya.
En su recorrido la virgen y sus numerosos acompañantes hacen una parada en Landete, parada ésta que supone un momento de gran emoción para
el landetero y que en algunas ocasiones ha traído ciertos problemas con
otros pueblos vecinos, hasta el punto de que en alguna ocasión, en
algún momento de la historia se trató de eliminar el paso por Landete de la imagen de Tejeda. Afortunadamente para todos nunca se llegó
a ese extremo, pero el recorrido de la imagen por el término municipal
de Landete siempre es motivo de conflicto. A pesar de todo Landete siempre,
cada siete años, prepara lo mejor que puede el recibimiento de la
"moreneta", engalanando el
pueblo y, como lo hace para despedir a su patrona, confeccionando unos hermosos arcos donde descansa
la imagen. Y como máxima ofrenda siempre hay algún danzante que representa
a Landete entre los 8 que acompañan en cada momento a la virgen.

Una fiesta de antigua tradición recuperada en el año 2005 es la
Feria del caballo de San Miguel.
Actualmente se celebra en la segunda quincena de Septiembre y consta de
exhibiciones, concursos, exposiciones y comidas populares.

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